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Mapeando lo invisible: Street View y los sensores de contaminación

Partiendo desde la información recogida por los autos de Google Street View, investigadores de ingeniería de la Universidad de Texas desarrollaron el mapa más detallado y extenso de la contaminación atmosférica jamás producido para un área urbana.

El sistema de sensores combinado con coches equipados que ostenta la tecnología de Google Street View para medir la calidad del aire calle a calle, permitió demostrar en la prueba realizada en Oakland que los niveles de contaminación del aire eran varias veces más altos que en los monitores oficiales de la ciudad.

La nueva técnica podría abordar las grandes lagunas de monitoreo de la calidad del aire en todo el mundo y tiene el potencial de transformar la forma en que se controla la contaminación del aire en las áreas urbanas, así como arrojar luz sobre los efectos sobre la salud de los habitantes de la ciudad.

Este nuevo enfoque móvil hiperlocal para medir la calidad del aire, que revela que la contaminación puede variar drásticamente incluso dentro de una sola manzana de la ciudad, podría abordar las principales deficiencias de monitoreo de la calidad del aire en todo el mundo. Al integrar el sistema de sensores medioambientales de la firma californiana Aclima en los coches de Google Street View, el equipo hizo un mapa con la contaminación atmosférica en 110 kilómetros cuadrados de Oakland, California, durante un año entero, recopilando uno de los mayores conjuntos de datos de contaminación del aire.

Sistema más fiable

Esta nueva técnica calcula la contaminación atmosférica urbana con una resolución espacial 100.000 veces superior a la que es posible con los monitores tradicionales de calidad del aire. Su enfoque y hallazgos fueron publicados esta semana en la revista Environmental Science & Technology. El equipo cree que su sistema de medición móvil hiper-local podría ser implementado en muchas ciudades del mundo, proporcionando información detallada sobre la calidad del aire para los ciudadanos, las familias, los gobiernos locales y los científicos.

La mayoría de las grandes áreas urbanas tienen sólo un monitor de calidad del aire por cada 150 a 300 kilómetros cuadradas. En comparación, el enfoque móvil del equipo de UT Austin asigna la contaminación del aire cada 33 metros, o alrededor de cuatro a cinco ubicaciones a lo largo de un solo bloque de la ciudad.

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